lunes, 6 de abril de 2020

 ¿Sabes? Hoy he soñado contigo. Venías a recogerme en el coche y yo iba corriendo muy rápido hacia ti y saltaba y tú me rodeabas con los brazos. Íbamos para Torre pero no nos aguantamos a llegar para quitarnos la ropa. Tampoco la tuvimos mucho tiempo puesta cuando llegamos allí. Te puedo dar los detalles, si quieres, porque no quería creer que estuviera soñando. 

Echo de menos sentirte así, tocarte, sujetar tu mano y que tú sujetes la mía, y poner la palma contra la tuya en modo Tarzán para demostrar lo que ambos sabemos, que eres un chewie con enormes extremidades y cabeza de melón. También añoro cogerte una camiseta como vestido y que huela a ti; que hagamos algo de comer y te metas conmigo porque te crees chef, o que acabemos pidiendo un pollo. Lo más simple, lo más chiquitito. Verte sonreír para las fotos. Ver tu cara de niño cuando hemos superado una campaña (¡malditos gobblins!).

Acurrucarme a dormir la siesta aunque no tenga sueño, que me rodees con los brazos y sienta su respiración en la nuca. Y que se pare el tiempo aunque el reloj siga corriendo, y correrme contigo, mientras me miras y yo me veo reflejada en tus ojos. Te echo de menos. Nos echo de menos.

sábado, 8 de febrero de 2020

Ese estado entre sueño y lucidez en el que lo primero que me pides es que vaya a tus brazos.

«Ven aquí, cariño».

viernes, 6 de diciembre de 2019

martes, 15 de octubre de 2019

El brillo de felicidad en tus ojos. Me he quedado con ganas de ver más. Y precisamente sobre eso, creo que hay micromomentos de felicidad, no es algo absoluto, a veces estamos más y estamos menos, a veces estamos por completo y otras no, no lo sé, lo que sí sé es que hay pequeñas cosas que borran por un momento todo lo malo y mirarte en ese momento ha sido una de ellas. Ojalá pudiera grabarme para siempre en la mente lo que me has dicho en aquel restaurante, pero como no tengo un giratiempo, espero seguir acompañándote, viéndote sonreír así mientras cumples tus metas.

sábado, 28 de septiembre de 2019

A veces lo único que necesitamos es alguien que esté ahí, sin necesidad de hacer nada. Sólo apoyándonos y haciéndonos sentir que todo va a ir bien.

 Por eso te admiro tanto, porque ríes como si nunca te hubieran hecho sufrir.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

¿Acaso no estamos todos recuperándonos de algo?

 El problema es que buscamos a alguien con quien envejecer y realmente hay que buscar a alguien con quien seguir siendo niños. Y crecer juntos. Y reír, mucho.

—¿Quién quieres ser?

—Quien venza al miedo.

jueves, 30 de mayo de 2019

lunes, 13 de mayo de 2019

Me da igual viajar a Marte, a Torre o la vuelta de la esquina si es contigo. No se trata de arcoíris, o tal vez sí, pero me da igual, porque pienso en cómo me descubrías la canción de Calle 13 cuando volvíamos y no sé cómo agradecerte, así que escribo y pruebo, como una ardilla que salta de árbol en árbol y se deja guiar por su instinto.

Nadie se puede acobardar, nacimos siendo valientes

Porque respirar es arriesgar

Este es el momento de agarrar el impulso,

las emociones las narra nuestro pulso

Era bastante escéptica a que se me iba a acelerar así el pulso, pero ya ves lo que me haces, me pones nerviosa (a veces de los nervios, y yo a ti), me pones a secas, con poema o sin poema (vuelve a hacerlo), me pones la cara llena de babas y una sonrisa en la boca, boca que me roza la nuca mientras respiras lentamente sobre mi hombro y yo me aferro a tu brazo y creo que ciertas personas también son un refugio.

Hace un rato pensaba que eres un poco faro, porque eres la luz que apoya a los barcos y los guía cuando todo está oscuro y así en parte me he sentido. Los problemas no desaparecen pero sí se disipan un poco, y a veces entre tanta oscuridad dejas la luz encendida por mí.

Si alguna vez te sientes vacío, piensa en el faro, y piensa que me faltaba el aire y me enseñaste a respirar bajo el agua.

jueves, 9 de mayo de 2019

Escribir

¿Estás?

Y no obtener respuesta nunca más. 

Preguntar

¿Estás?

Y no escucharte nunca más.

lunes, 22 de abril de 2019

 Lo que es un mundo hoy, mañana es abarcable y pasado ha vencido.

Hay ciertas cosas que siempre han estado ahí y nos da la sensación de que siempre lo estarán porque son lo que nos hace humanos. Las que forman parte de nuestra esencia. Un edificio que seguramente vivirá más años que nosotros. Una persona. Un lugar.

Ver que no son verdades inamovibles a veces da miedo. ¿Qué permanece realmente? ¿El recuerdo?

Tal vez la memoria reescriba y borre, actúe dentro de nosotros de un modo tan incesante como late el corazón o se nos ensanchan los pulmones. «Sabemos quiénes somos porque lo recordamos», dice Muñoz Molina. Aunque en ocasiones, la memoria se convierta en ficción.

viernes, 5 de abril de 2019

lunes, 11 de marzo de 2019

No sé qué es lo que más me gusta de ti.

Tal vez que no paras hasta conseguir hacer reír.

Tal vez que sabes vivir un poco cada día.