Sólo habrá invierno largo si ya no puedo abrazarte.
La marea verbal
«Vivir para contarlo»
lunes, 30 de agosto de 2021
jueves, 17 de junio de 2021
miércoles, 30 de diciembre de 2020
miércoles, 18 de noviembre de 2020
martes, 6 de octubre de 2020
Cierro los ojos, imagino cómo sería el momento en el que se encuentran con los tuyos, a lo lejos, la multitud no existe, se desvanece, y los latidos que creía heridos retumban con fuerza, más y más y más rápido, en síntesis con mis piernas, que van van van y saltan (y no es lo único). No veo la sonrisa en tus labios pero sí la de tus ojos y los míos rebosan mientras te abrazo con un brazo y no sé ni lo que digo, pero qué importa eso.
Si la distancia se desvanece.
Si el tiempo se desvanece.
Si hasta la comida puede esperar.
Si me siento en casa.
Y si me miras así siento de verdad que construimos un espacio donde ser que puede ser en cualquier parte, y con cada roce, paz; con cada risa, pájaros en el pecho que vuelan cuando más tarde los cuerpos se funden.
Horas más tarde sé que no estoy soñando pero aún así es un sueño del que no quiero despertar. Escucho tu respiración, siento tu calor, me basta para apartar cualquier frío, y no sé cómo decírtelo, así que te abrazo con todas todas mis fuerzas
martes, 9 de junio de 2020
lunes, 1 de junio de 2020
viernes, 15 de mayo de 2020
Creo que hay fisuras que no sanan, y las creía a mi alrededor, pero me equivocaba, están en mí, intrínsecas, muy adentro, y no sé cómo taparlas. Cada cosa que hago parece inútil. Y no pasa nada, no es culpa mía, no puedo pretender crear lo que otra persona tiene que sentir, pero aun así duele, sigue doliendo tanto.