miércoles, 22 de junio de 2011


Si te pregunto algo sobre arte, me responderas con datos de todos los libros que se han escrito. Monet, Botticelli o Miguel Angel. De este último lo sabes todo: vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual... Lo que haga falta, ¿no? Pero no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina. Nunca has estado allí. Nunca has contemplado aquel hermoso techo. No lo has visto. Si te pregunto por las mujeres, supongo que me darás una lista de tus favoritas. Puede que hayas estado con cientos. Pero no puedes decirme qué se siente cuando te despiertas junto a una mujer y te invade la felicidad. Si te pregunto por la guerra, probablemente citarás algo de Shakespeare: "De nuevo en la brecha amigos míos". Pero no has estado en ninguna. Nunca has sostenido a tu mejor amigo entre tus brazos esperando tu ayuda mientras exhala su último suspiro. Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto. Pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable. Ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la Tierra para ti, para que te rescate de los pozos del infierno. Ni has pensado en lo que se siente al ser su ángel. Al darle tu amor, darlo para siempre. No sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses, cogiendo su mano, porque los médicos vieron en tus ojos que el término 'horario de visitas' no iba contigo. No sabes lo que significa perder a alguien. Porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. No puedo aprender nada de ti, ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres hablar de ti, de quién eres, estaré fascinado. A eso me apunto. Pero no quieres hacerlo, tienes miedo, te aterroriza decir lo que sientes.
- Indomable Will Hunting

1 comentario:

#Una opinión, por pequeña que sea, me alegra el día :)