martes, 29 de marzo de 2011

Sol... Y sombra.

Ella se tumba boca arriba sobra la hierba, ajena a todo. Cierra esos ojos color tierra y deja que el paso del tiempo haga de las suyas. Minutos acompañados del alejado ruido del tráfico. Horas entre el cantar de pájaros y el sonido del viento. Y calor, mucho calor. Horas y abre los ojos, de repente. El cielo no es azul, y no puede evitar pensar que la vida es, al fin y al cabo, igual que cuando el sol nos roza con sus rayos durante largo rato. Cuando abrimos los ojos, lo vemos todo de otro color. Nos sentimos casi en otro mundo, en una burbuja aparte que nadie puede pinchar. Incluso ni nos percatamos de como era la vida en la sombra. Olvidamos tan rápido en algunos instantes... Pero no. Todo no es sol. Ni sombra.


- Dame la mano -susurra él, acercándose. Ella lo mira, contrariada, no muy capaz de verlo de su color normal aún.

- ¡Te veo azul! -bromea mientras se frota los ojos con las manos.

- ¡No me extraña, llevas ahí horas! Por un momento pensé que te iba a dar una insolación, ¡so pava! -Le revuelve el cabello, divertido, cual niño travieso- Ven conmigo. He estado leyendo debajo de aquel árbol y se está mucho mejor bajo sol y sombra.

- Sol y sombra ¿eh? - ella sonríe ampliamente.

1 comentario:

  1. Es precioso! me ha encantado...
    Es super especial esa sensación :)

    ResponderEliminar

#Una opinión, por pequeña que sea, me alegra el día :)